Analytica

Absurda contradicción

ANALITICA22-08

El Mensaje

En el capítulo 3 de la temporada 11 de Los Simpson, llamado “¿Adivina quién viene a criticar?”, Homero acompaña a Bart a una visita en “El comprador”, un periódico local. Al ingresar al establecimiento la guía comienza con una breve biografía del fundador del diario, Johnny Noticioso. Cuando estaba comentando que Johnny había fallecido, Homero interrumpe y pregunta: “si era tan listo, ¿por qué se murió?”.

La pregunta tiene implícita una contradicción absurda ya que nada hace pensar que la inteligencia pueda afectar la muerte natural de una persona saludable. Ahora bien, en materia de política económica podemos utilizar este mismo recurso literario: si se pudiera hacer crecer la economía, ¿por qué Cambiemos no lo hace?, ¿acaso le gusta convivir con alta inflación? Si tuviera éxito, estaría asegurando su victoria en las presidenciales de fin de año y M. Macri fue bien claro respecto a sus intenciones de buscar un segundo mandato.

En Analytica creemos que, más allá de las diferencias que tenemos con la implementación de algunas medidas, los condicionamientos impuestos por el FMI, la proximidad de las elecciones y la elevada tenencia de deuda Argentina en manos de inversores internacionales condiciona severamente los grados de libertad del Gobierno. Esto afecta la credibilidad de las medidas anunciadas, las cuales, vistas a la distancia, lucen como un gran avance.

En esta nota describimos muchos de los potenciales “resortes de magnitud” disponibles para reactivar la economía y descubrimos que todos ellos chocan con algún limitante concreto. Ya sea el acuerdo con el FMI, como la fragilidad del mercado de cambios, dejaban a los anuncios del miércoles pasado como una de las pocas alternativas factibles: un paquete de créditos dirigidos y algún tipo de coordinación con formadores de precios en sectores sensibles, como lácteos y carnes. Sin embargo, creemos que los anuncios del BCRA sí constituyen una sorpresa agradable respecto a la postura del FMI, la cual no fue bien leída por el mercado, quizás debido a factores “políticos”. Celebramos la postura “ecléctica” del Gobierno, “forzando la máquina” con el FMI y “corriéndose a la izquierda”.

ANALITICA22-02

 

A modo de conclusión

En resumen, sin política fiscal, monetaria ni de ingresos (V. Gr. aumento del déficit, reducción de tasas de interés, salarios públicos, etc.) parece difícil que el Gobierno tome la iniciativa y consiga la tan deseada reactivación.
Por otra parte, si desea enfocarse en el control de la inflación sin efectos muy adversos sobre la actividad, la política monetaria no es suficiente y debe ser complementada con política fiscal y de ingresos (V. de Gr. coordinar la evolución de los precios regulados). Ambos fenómenos, actividad y precios, dependen ahora de factores autónomos (la cosecha), predeterminados (la credibilidad, el calendario electoral) o de inversiones en sectores puntuales (recursos naturales) los cuales están asociados a compromisos asumidos (retenciones, contratos con petroleras) y le atan aún más las manos a la gestión. Todo esto redunda en malos resultados tanto en materia económica como electoral.
La recepción de los anuncios del BCRA sugiere que el mercado no está permeable a grandes cambios en la política económica. Incluso si lograra un “waiver” para intervenir en el centro de la banda y más grados de libertad en el manejo de futuros, los volúmenes operados en el mercado no permiten ser muy optimistas. Sólo queda esperar a Octubre.

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